• Cirugía estética y la Mamoplástia de reducción: no siempre es una cuestión de aumentar

    Hablar de la mamoplástia es hablar de uno de los terrenos en las intervenciones quirúrgicas más populares dentro del campo de la cirugía estética, algo que cualquier cirujano podría afirmar. Máxime ahora que dichas intervenciones son cada vez más accesibles debido al progresivo ajuste de los precios en los últimos años y a una mayor variedad de métodos de pago; hace mucho tiempo que la cirugía estética dejó de ser un lujo casi exclusivo para unas pocas personas de alto poder adquisitivo -afortunadamente- y cuyos precios muy pocos podían afrontar. Nosotros encantados con la adaptación.

     

    Lo más frecuente en al vida de un cirujano cuando se trata de mamoplástia, es atender a una paciente que desea someterse a un aumento de pecho. Pero, existe otro tipo de intervención quirúrgica con la que el cirujano también acostumbra trabajar: la mamoplástia de reducción (Ptosis).
    Cabe destacar también que aunque la mamoplástia de reducción es solicitada principalmente por mujeres, ocasionalmente se realiza a pacientes masculinos.

    Las pacientes intervenidas con cirugía estética que desean aumentar su talla, tienen una gran ventaja y es que, tras un estudio estético personalizado, pueden modelar con precisión las proporciones deseadas para su cuerpo así como conseguir una mejor forma de las mamas, con mas firmeza. Este no es el caso de las mujeres que poseen de manera natural unos senos muy grandes, a las cuales el paso del tiempo les puede llegar a cobrar altos precios de carácter tanto estético como médico e incluso psicológicos en algunos casos.

    Los problemas derivados de una desmesurada talla más evidentes serían: dolores de cuello y espalda a causa del sobrepeso; pasando por irritaciones de la piel; y en el peor de los casos incluso problemas respiratorios.
    Aunque en no pocos casos el cirujano se encuentra con pacientes que desean someterse a la cirugía estética por otro tipo de motivos más relacionados con lo psicológico, como podrían ser motivaciones filosóficas o, más común, por inseguridades derivadas. Exceso de atención indeseada; limitaciones para realizar deportes; traumas derivados de la sexualidad; etc... son algunos ejemplos.

    Se nos viene a la mente el caso de una adolescente de Sevilla que no solo se desarrolló de una forma prematura, si no que además desarrolló una talla excesiva. A lo largo de los siguientes años encontró muchas complicaciones en su día a día en consecuencia, hasta que finalmente conllevó a un problema psicológico grave de autoestima e inseguridad. A esas edades , por razones obvias, se hace especialmente complicado sociabilizar con normalidad cuando uno mismo se sale de esa normalidad. Cansada de pagar los injustos precios de su peculiar condición, decidió con el consentimiento de unos padres preocupados someterse a cirugía estética y cortar así con el problema de raíz.

     

    Ciñéndonos ahora al plano estético, no es ningún secreto que los senos han dejado de ser una simplemente una fuente de alimento para los recién nacidos, si no que se ha desarrollado toda una cultura entorno al erotismo de los pechos femeninos; se han convertido en uno de los elementos clave de la belleza femenina.
    Una gran mayoría de mujeres que de forma natural poseen senos muy grandes, con el tiempo -o no tanto- pierden la firmeza y sufren descuelgues de las mamas con un resultado considerado poco estético. La mamoplástia de reducción es una solución directa a dicho problema.
    Otro complejo estético muy extendido que puede ser eliminado con el tipo de operación que nos ocupa, es la desproporción en el tamaño de la areola que rodea al pezón.

     

    Existe una variedad de técnicas en una operación de reducción mamaria, pero en la más común, el cirujano quitará el exceso de grasa, tejido glandular y piel, y moverá la areola y el pezón a su nueva posición para finalmente saturar la mama y darle su nueva forma. Aunque en la mayoría de casos el pezón mantendrá sus vasos y nervios.

    Después de la cirugía llevara un vendaje elástico. Un pequeño tubo se coloca en cada mama para drenar sangre y fluidos durante un día o dos. Posteriormente se retirarán los tubos y el vendaje será cambiado por un sujetador de deporte hasta que la inflamación desaparezca. La primera menstruación tras la cirugía puede provocar que las mamas se hinchen y molesten.

     

    Por favor, se debe tener en cuenta que el objetivo de este artículo es dar una idea general y acercar al lector a algunos conceptos básicos en referencia a la mamoplástia de reducción. Existen una gran cantidad de detalles que profundizan en la materia que aquí se obvian puesto que como cualquier operación de cirugía estética, la atención y análisis personalizado del paciente es crucial y de estos dependen muchas posibles variantes.
    Para una información más precisa recomendamos pedir consulta con el cirujano de su clínica de cirugía estética, que como es natural no se limitará a informar solo sobre precios.

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